El gato se comportó de manera extraña toda la noche, y pronto entendí por qué no se movía de al lado de la estufa.
El gato se comportó de manera extraña toda la noche. Bufaba, maullaba y no se movía del lado de la estufa, como si estuviera vigilando algo. Al principio pensé que tenía hambre, así que le puse un plato de comida y agua fresca. Pero no tocó nada. Se quedó allí, tenso, con las orejas hacia…